Las paredes lloran madreselvas,

los árboles lloran ardillas,

las hojas lloran otoño;

el capullo de la flor verde

llora esperanza de florecer

hoy, mañana o pasado;

las mujeres lloran actores,

actrices, zapatos de tacón

y alguna que otra novela inconclusa;

los hombres lloran mujeres

altas, bajas, valientes, fuertes,

lloronas algunas, invencibles otras;

los pacificadores lloran guerras,

los revolucionarios lloran conformismo,

los fascistas lloran mierda;

y el poeta lo llora todo,

llora por todos,

y ve lágrimas donde nadie las ve,

y lucha mientras llora,

lucha para que acabe el llanto triste

y hallemos belleza en el que llora.

 

 

Imagen encontrada en un post: http://marta-omeucanto.blogs.sapo.pt/hoje-458314

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