Ya no puedo dormir, hay un fantasma en mi casa, un ente malvado, un ser repugnante y mezquino… y me detengo aquí porque me quedo sin adjetivos para el resto del texto. Irradia terror en cada una de sus acciones, como si quisiera matarme de miedo, como si buscara mi suicidio. Tiene un modus operandi muy sencillo y de carácter semanal.

Los lunes, cuando llego del trabajo, me ha preparado un plato de macarrones carbonara con mucho queso ¡Mi plato favorito! A pesar de alguna porción de ectoplasma que queda por el plato, en lo que respecta a sabor, están estupendos. Es espantoso, mientras me los como (porque no puedo evitarlo), me mira desde la ventana, con sus cabellos largos y oscuros, su piel blanca y traslúcida, y su rostro desfigurado por la podredumbre. Intento no mirar, pero a veces veo su reflejo en el plato, justo después de rebañar el pan en la salsa, colgada desde el techo, me mira atentamente y siento su aliento fétido a centímetros de mi frente.

Los martes me hace la compra, no sé de dónde saca el dinero pero me compra las mejores marcas en todo. Si se ha roto algún electrodoméstico aparece reparado o incluso nuevo ¿Existe la posibilidad de que los fantasmas se dediquen al tráfico de estupefacientes? Porque me gustaría saberlo. No encuentro bolsas de ningún supermercado ni colectivo de caridad. El caso es que ella, porque deduzco que es una mujer por su ondeante camisón, me espera al lado de la nevera y parece comprobar cómo coloco las cosas. Cuando estoy cerca de ella siento un frío horrendo que me recorre todo el cuerpo… aunque quizás sea de la nevera abierta.

Los miércoles me limpia la casa, le insisto, entre temblores de horror, en que no lo haga, odio ver levitarse el plumero solo, la escoba, escuchar desde mi habitación, donde veo plácidamente la televisión tumbado en la cama, cómo abre el grifo de la cocina y rellena el cubo de fregar. No se imaginan ustedes el inmenso temblor que siento al salir de mi cuarto y ver toda la casa limpia… y eso no es lo peor… porque cuando me siento en el sofá a seguir viendo la televisión, la oigo que empieza con mi cuarto… Me cuesta hasta escribirlo, es demasiado terrorífico.

El jueves llama a mi familia y amigos por teléfono, les felicita los cumpleaños y santos de la semana y les dice que les quiere, que les echa de menos y varias paparruchas más. Sabe imitar mi voz a través del interfono, así que el que queda bien soy yo. Cuando vuelvo del trabajo, me encuentro una nota, escrita con sangre de vete a saber tú quién, en que me concreta a quién ha llamado, qué les ha dicho y todo lo que debo saber por si surge en una conversación. La leo a duras penas, intentando no vomitar por la sangre, lo paso realmente mal, es una maldición terrible.

El viernes me regala algo, cualquier cosa, desde un ordenador portátil a una escobilla de váter. Es asfixiante mi curiosidad cuando llego a casa y veo el paquetito sobre la mesa. La Semana pasada me regaló una Playstation 3… aún no la he estrenado por muchos motivos: porque me da miedo; porque desprende un frío extraño; porque sus huellas, las huellas del ser maligno, están sobre la caja; y, sobre todo, porque el mes pasado me regalo la Playstation 4 y ya no me quedan enchufes libres.

El sábado, consciente de que me gusta descansar de la larga semana, no hace nada, se dedica a mirarme desde la esquina más insospechada, intentando esconderse mientras me espía. No puedo evitar pasarme el día buscándola, para saber desde dónde me observa y acabo desquiciado, así que me voy al cine o a cualquier lado aprovechando los veinte euros que me deja en la mesita de noche para el fin de semana.

Los domingos no libra, como buena aparición diabólica no respeta la festividad de Nuestro Señor, me escribe notas cariñosas constantes que leo entre siesta y siesta, dejándolo todo perdido de sangre y ectoplasma, menos mal que el miércoles lo limpia todo.

Así son mis semanas, no puedo dormir por las noches por culpa de las repetidas siestas que hago porque me aburro, porque no tengo nada que hacer… Si alguien conoce algún exorcista de urgencia que me lo notifique, estoy bastante exhausto de no hacer nada. Espero que este mensaje llegue donde tiene que llegar y gracias de antemano por la ayuda.

Vosotros, amados lectores ¿Os quejaríais del fantasma? Espero vuestros comentarios.

 

imagen extraída de: http://www.taringa.net/posts/humor/14804636/El-fantasma-de-rosario-en-mi-casa.html

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