Hoy me gustaría hablar, escuetamente, de mi libro favorito y sería un placer que quien lea este post comente el suyo propio, a fin de generar una conversación agradable en comentarios o, incluso (¿Por qué no?), haciendo un post parecido en su propio blog. No voy a hablar desde la mente o el análisis técnico, sino desde el corazón, porque los ojos y el cerebro son sólo mecanismos que usa el alma para leer un libro, porque los libros, los buenos de verdad, se leen con el alma.

He dudado entre dos: La isla del tesoro, de Robert Luis Stevenson; y El nombre del viento, de Patrick Rothfuss. Me he decidido por la genial aventura de piratas, aunque no sin antes hacer un poco de homenaje a la otra obra. Inicié su lectura hace cosa de un año y medio, actualmente me encuentro leyendo el segundo libro de la saga. La prosa de Rothfuss es casi poética, en mi opinión sobrepasa la de Tolkien en el sentido de que te llega más adentro y es más clara, más sencilla. Os recomiendo encarecidamente que busquéis el libro y leáis el prólogo, creo que es el mejor inicio que he leído jamás, si lo hacéis quedaréis prendados. También quería hacer una mención especial al libro Camino, de Miguel Delibes, que dejo en tercera posición porque, más que el libro, me enamora su autor, que, en mi modesta opinión, es el mejor novelista que ha dado España en el siglo XX, con permiso de Cela. Vamos, sin más, al asunto que nos concierne.

La isla del tesoro es una historia que me ha rodeado desde niño, pues tenía un VHS de una versión animada de la misma, ya entonces era una de las obras literarias que más aparecía en la gran pantalla y en series de televisión… y lo veo normal ¿A quién carajo no le gustan los piratas? Con su libertad, su moral renqueante, sus cantos y sus espadas y barcos. Con esta novela me pasó algo que jamás me ha ocurrido, acabar de leerla e iniciarla de nuevo. Me encanta, la he leído unas cinco veces y cada vez me gusta más. Ya no solo es por la épica y la narrativa intensa y perfectamente hilada de Stevenson, es por el enorme personaje que, hasta el día de hoy, es y será el mayor pirata de todos los tiempos: Long John Silver. Este afable cocinero, que acaba convirtiéndose en el mejor villano de todos los tiempos, es el personaje más carismático que he encontrado jamás en una novela. Su labia, su pragmatismo, su objetivo, loable a pesar de su absoluta y demostrada maldad, lo colocan en la parte más alta del podio de mi vida literaria. Es en eso, en esa maldad, donde recae toda la obra ¿Es malo Long John? He leído cinco veces la novela y aún no sabría decir a ciencia cierta si hubiera tomado la decisión que toman los demás personajes al término de la obra.

Stevenson me lleva a un punto juvenil, casi infantil con su realismo y su magia en partes perfectamente proporcionadas. Si alguien no ha leído esta historia, que pare de leer mi blog y salga corriendo a buscarla donde sea, pues os sorprenderá, os lo aseguro. Espero vuestros comentarios, un abrazo.

La foto es mía, hecha en el parque donde jugaba a ser pirata.

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