Mi corazón espera

también, hacia luz y hacia la vida,

otro milagro de la primavera.

Antonio Machado.

 

 

Cuando el sauce quiera amar a una rosa

deberá vencer tal infinidad de banderas,

que cuando concluya la batalla grandiosa

el tronco viejo caerá sobre las hierbas.

 

Perderá en un instante su rama hermosa,

sus raíces, por profundas que sean, muertas,

y quedará la hoja verdecida tediosa

y será armarios, casetas o puertas.

 

El camino seguirá ahí, año tras año,

y todo pasajero de lejos que lo cruce

lo hará ajeno al poderoso pasado.

 

Y cuando lo observe, libreta en mano,

un gran poeta -no yo- oirá que cruje

la rosa que, años después, sigue llorando. 

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