Yo dejé a mi novia porque no hablaba mi mismo idioma, porque era extranjera en mi mundo, porque no pertenecía a la dirección en que yo vivía, ni a esa tierra donde mi edificio tenía sus cimientos. Dejé a mi novia porque no era de donde sobrevivía yo… hace tiempo. Hoy… hoy no soy de ningún lugar, de ningún planeta, ninguna ciudad ocupa mis postales, ninguna bandera me protege, ninguna identidad me ampara, arranqué los países de mi piel quemada. Mi DNI es una hoja en blanco donde he dibujado un punto.

Podría decir que mi patria son los recuerdos, los recuerdos que la hacen regresar a mí como una sombra extraña, como una esquizofrenia que algunos llaman obsesión, otros amor, otros hambre. Pero no puedo decir que viva en sus recuerdos porque floto por encima de todo, de todos, estoy tan lejos de mí que no puedo arrepentirme de nada, porque ninguna acción me pertenece. Mi DNI es una hoja en blanco donde he dibujado un punto.

Mi mapa no tiene rumbos, porque no hay caminos que seguir aquí arriba, no hay rutas en las que perderse. Jamás me he sentido tan cansado como ahora, levitando sobre la nada. Mi novia era una extraña, una desconocida, jamás me detuve a mirar su acento, su idioma, ese idioma que me hizo dejarla. Ya no la tengo, porque por suerte ya no tengo nada, pero soy feliz, feliz porque tengo un DNI que es una hoja en blanco y le he dibujado un punto, un punto que no comprendo, oscuro, enano, no es ni siquiera un punto y seguido, tampoco un punto final, tal vez sea un punto suspensivo, quizás sea un punto extranjero… como ella… creo que el punto que he dibujado en esta hoja, es la patria, el país, el lugar del que vino mi amada.

De repente miro al punto como a algo cálido, con una sensación de hogar que me es ajena… dejé a mi novia porque no hablaba mi mismo idioma, porque era extranjera en mi mundo, porque no pertenecía a la dirección en que yo vivía, ni a esa tierra donde mi edificio tenía sus cimientos. Hoy estoy solo, sencillamente solo, ni siquiera la tristeza o la melancolía vienen a verme. Absorto, me tumbo en mis tinieblas, vacío. Pero soy feliz, muy feliz, más de lo que jamás pude haber sido, porque tengo un DNI que es una hoja en blanco y en su centro he encontrado mi sitio.

 

Imagen de la película Piratas del Caribe

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