Te espero, echándote de menos antes de que existas… te espero. Lo has de cambiar todo, has de convertir la nada mis horizontes en gemela percepción de mí mismo, como si me hubiera topado con mi espejo y me gustara lo que veo. Aunque tal vez seas otra cosa, una contradicción feroz que se niega a entrar en mis moldes afilados, un sacrilegio, un espanto. “De tanto mirar al monstruo que vive en mi armario, me enamoré de él”, eso diré en tu boda, que ojalá también sea la mía.

Mientras espero, bebo por los dos, pienso por los dos, limpio la casa, ordeno los cacharros y me peino de cualquier manera. Tienes que venir cuanto antes, la tristeza es muy triste sin ti. No soy vela para este entierro, no soy nada para un mundo empecinado en seguir rodando ¡No quiero rodar sin ti! Necesito de ti, que tu misterio se desvele y pueda, al fin, morirme o vivir un poco. Conocer la ecuación y sus decimales, determinar si quiero o no resolver mis problemas. Te necesito, amor mío, saber cómo es nuestra casa, nuestra vida, para decidir si me quedo o me voy.

Anuncios