No voy a caer de nuevo, el oficio ya me es conocido, sé cuando viene el demonio a decirme que deje de escribir, ya lo oigo en mi oreja rezando sus oraciones. Me dice que no sirvo, que lo deje ahora que puedo, que pare de hacer el ridículo escribiendo en bares y cafeterías, que nunca seré lo que tanto sueño y ansío ¿Quién va a leerte? Eres demasiado clásico para los modernos, demasiado moderno para los clásicos. No llegas a nada y quedas por debajo de todos, abandonado como un perro. Eres un desastre y, lo que es peor, a veces crees que lo haces bien. Loco por servir de ejemplo, pierdes el tiempo en escritos que a nadie le importan. Aprende del mundo, empieza a funcionar como todos, no destaques, que destacar es para gente más excelente que tú. Mediocre, incapaz de silenciarme, porque soy tú, siempre lo soy, cuando te aplaudes y cuando te hundes, cuando vuelas y te estrellas, soy tú. Todo este miedo al rechazo, a la indiferencia, al fracaso, pero también tus ganas de escribir, de éxito y fama. Lo soy todo. Eres el demonio que dices temer, la presencia que acaba con tus proyectos arrebatando de tu corazón el entusiasmo y la autoestima… Eres tú. Deja de escribir, dedícate a trabajar y callar la boca, a no ser nada más que un engranaje, no destaques, baja la cabeza y mantén silencio cuando los otros digan qué debes hacer y sentir, porque no sirves y a nadie le importa lo que llevas soñando toda tu vida.
Eso es mi cerebro hoy, cada vez que intento atacar un verso o intento escribir cualquier cosa. Aun así escribo si él no quiere que escriba, escribiré lo que me ladre desde las tinieblas, lo que me grite desde su torre de odio, lo que me dicte ahora y siempre, hasta que aprenda que ya no soy su marioneta ni puede decidir sobre mí y mis alas, que quieren alzarse y lo harán, por muchos colmillos que me clave en la espalda mientras redacto estas palabras, por mucho que me duela el corazón y sienta una arcada naciendo en mi garganta. Hoy, viejo enemigo, vas a joderte de veras, vas a ayudarme a alcanzar mis metas aunque me duela todo por enfrentarte, aunque muera en el intento, hoy la marioneta ERES TÚ.

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